Feliz Día del Padre roombero

Llega el Día del Padre y todos los que somos padres queremos que nuestros hijos se esmeren ese día con un buen regalo. Bueno, la verdad es que yo, con que mis hijos me presten algo de atención me conformo.
Reconozco que estoy en esa fase de la vida en que soy hijo, pero estoy dejando de serlo para entrar en el apartado de padre que se parece a su padre.

Es decir, que ya empiezo a tener las mismas rarezas de las que me quejaba de mi padre: la tecnología me empieza a superar y ya no sé ni programar la tele nueva, si intento arreglar algún juguete de los peques me sobran piezas, cualquier sobresalto me altera, todo lo termino con refranes (“bien está lo que bien acaba”, “no por mucho madrugar amanece más temprano” y otras lindezas), bailo raro en las bodas y seguro que en la boda de mi hijo el mayor le avergonzaré con mis aspavientos desacompasados, e intento que mis hijos se hagan (infructuosamente) amigos míos en redes sociales, que por misterios insondables de la vida, les pongo el nombre que me da la gana (que para eso soy padre): Pintagram, Feisbut o Cuiter.

roomba dia del padre

 

Aún guardo una bala en la recámara y es mi tiempo libre. Hoy día es complicado tener tiempo de asueto por el estilo de vida tan ajetreado que llevamos, pero mi secreto se llama Roomba. Deja mi casa limpia todos los días de la semana porque ella es así, muy lista, muy limpia y muy fácil de usar. Está pensada para todo tipo de situaciones; casas con mascotas, con alérgicos, casas grandes, suelos difíciles… No hay un entorno que se le resista.
Aspirar no puede ser más fácil. Solo tengo que pulsar un botón y Roomba hace todo el trabajo.
Roomba es todoterreno: limpia cómodamente en distintas superficies como alfombras, suelos de madera, laminados o de baldosas. Esquiva sin dificultad los cables, muebles y cualquier obstáculo.
Gracias al sistema de navegación reactivo iAdapt se adapta automáticamente a distintas superficies, reconociendo el espacio a limpiar, llegando a las esquinas y recovecos.
Una vez terminada la limpieza, vuelve a su base de carga donde permanece cargándose y en reposo hasta la siguiente limpieza.
sí puedo darles la brasa a mis hijos y ejercer como un padre de manual lo haría: arreglando juguetes y que me sobren piezas, bailar horriblemente y decirles cosas como “cuando seas padre… “Yo a tu edad…”

Mis hijos no saben que me he pasado al lado roombero y soy un verdadero manitas programandola, cambiandole yo mismo piezas sin problemas, triunfo en redes sociales subiendo fotos de mi Roomba y tengo cientos de amigos roomberos.

Así que ya sabéis, ahora que llega el día del padre,si queréis que vuestro padre se pase al lado roombero, regaladle una Roomba y el día de vuestra boda no hará el baile de los pajaritos.
Y a todos los padres del mundo solo me queda felicitaros y recordad que un día fuisteis hijos.